Ante el marcado y exponencial crecimiento demográfico y vehicular registrado en los últimos años en el área metropolitana, desde Vialidad provincial adelantaron que se analiza la posibilidad de avanzar con la construcción de un tercer carril en el tramo final de la Autopista Rosario – Santa Fe, en el sector correspondiente al ingreso a la capital provincial. El titular del organismo vial, Pablo Seghezzo, sobre la viabilidad de ampliar la traza ante la proliferación de urbanizaciones cerradas y countries en la zona comprendida entre el peaje —cercano al aeropuerto— y el final de la autopista a la altura del río Salado, confirmó que existen espacios físicos y que la iniciativa ya forma parte de las conversaciones de planificación estratégica. “Sí, sí, sí. Hay… hay espacio… Lo hemos charlado con el gobernador. Seguramente en la próxima gestión va de cabeza”, aseguró el funcionario al respecto, remarcando que se trata de una obra necesaria para la región.
El eje de discusión gira en torno a los últimos 15 kilómetros del trazado vial, un sector que experimentó un desarrollo inmobiliario masivo con la instalación de numerosos emprendimientos residenciales. Según explicó el titular de Vialidad, si bien las limitaciones financieras actuales condicionan los plazos de ejecución —enfocados en una primera etapa hasta el acceso a Santo Tomé—, la traza cuenta con la factibilidad técnica para ensancharse.
En este sentido, se evalúan dos alternativas de traza según la disponibilidad de recursos: iniciar los trabajos desde el cruce con la Autovía 19 (la opción más lógica desde el punto de vista técnico y vial) o bien acotar el proyecto desde la zona de countries y el intercambiador hasta el ingreso directo a la ciudad de Santa Fe. “Si uno tiene fondos, es desde la 19, es lo más lógico… Si los fondos están muy cortados, bueno, hasta el acceso a Santo Tomé, porque sería como una primera etapa… pero hasta la 19 es lo más lógico porque es lógico vialmente”, detalló Seghezzo, aclarando que, de mediar restricciones presupuestarias mayores, la obra podría estructurarse desde los intercambiadores más cercanos.
Este posible proyecto de ampliación se enmarca en una serie de intervenciones destinadas a optimizar la seguridad vial y la fluidez del tránsito en los accesos a la capital provincial. Recientemente, las autoridades destacaron la finalización de obras de infraestructura clave como la instalación de iluminación permanente en un tramo crítico de más de un kilómetro y medio que va desde el peaje hasta el kilómetro 157, una zona que anteriormente presentaba serias deficiencias lumínicas para los automovilistas procedentes de la aeroestación y rutas de la región. De esta manera, el gobierno provincial proyecta a mediano plazo intervenciones estructurales de gran envergadura para dar respuesta al colapso vehicular previsible en los accesos santafesinos, consolidando una agenda de obras viales que buscará priorizarse en la próxima etapa de gestión institucional.
En tanto, el gobernador Maximiliano Pullaro encabezó este lunes el acto de firma del contrato para iniciar la segunda etapa del tercer carril de la autopista Rosario-Santa Fe, obra de 17,5 kilómetros entre San Lorenzo Centro y el empalme con el Desvío Timbúes que da continuidad del primer tramo inaugurado a principios de este año. La inversión asciende a $ 70.000 millones y permitirá ampliar la capacidad de un corredor clave para el tránsito pesado y el acceso a los puertos.
Hacer de la autopista una vía transitable
La gerenta general y presidenta del Fideicomiso de Administración del Corredor Vial AP-01 Autopista Provincial “Brigadier General Estanislao López”, Liliana Paladini, valoró el “cumplimiento de los compromisos que la Dirección Provincial de Vialidad y el gobierno provincial de hacer de esta autopista una vía transitable, para que la carga llegue a nuestros puertos y a mercados internacionales como se merecen nuestros transportistas y nuestros empresarios”.
La obra sumará 17,5 kilómetros al corredor, desde el acceso a San Lorenzo Centro -donde finalizó el primer tramo, también realizado por la gestión del gobernador Pullaro- hasta el empalme con el Desvío Timbúes. Así, el carril adicional se extenderá hacia el circuito que conecta con los puertos del sur santafesino. El plazo de ejecución es de 18 meses. La primera etapa, de 16,5 kilómetros desde la avenida de Circunvalación de Rosario, fue inaugurada el 23 de febrero. Para esta nueva fase, los trabajos comenzarán desde Timbúes y avanzarán hacia el sur. Desde la Dirección Provincial de Vialidad se explicó que la planificación por tramos busca sostener la circulación y reducir las interrupciones en uno de los corredores con mayor tránsito de la provincia.
Fuente: FM Sol