Este domingo 18 de octubre, el Coro de Cámara de la Escuela Coral Municipal Carlos Guastavino interpretará la Missa Brevis en Re, Op. 63, del compositor británico Benjamin Britten, una obra del repertorio sacro escrita para coro femenino y órgano. La dirección estará a cargo del Mtro. Oscar Llobet, como director invitado, y contará con el acompañamiento en órgano de los profesores Mario Spinosi y Juan Eduardo Voutat. La cita será en el templo de la Iglesia Inmaculada Concepción y Santo Tomás de Aquino (Obispo Gelabert 2051) a partir de las 20.30 horas, una vez finalizada la misa. “¡Los esperamos para compartir esta propuesta musical y disfrutar de una obra destacada del repertorio coral del siglo XX!” indicaron desde la organización como parte de la invitación a la comunidad.

Oscar Llobet
La música, y especialmente la coral, acompañan a OSCAR LLOBET desde… siempre. La escucha desde antes de nacer, la canta desde los 8 años, la compone y dirige desde los 22, la enseña a componer y a dirigir desde los 40. La mayoría de sus obras fueron generadas a partir de la literatura, ya fueran poemas, textos en prosa, de carácter secular o religioso. Aunque algunas han surgido a partir de algún conjunto de notas, algún esquema rítmico, algún enlace de estructuras triádicas, o no. Conoce varios idiomas, los lee, –algunos los habla–, los traduce, ama la literatura, casi siempre el primer disparo de una nueva obra coral.
Reconoce que el canto llano (que practicó de niño en la iglesia), la polifonía renacentista –especialmente la española, la italiana, la franco-flamenca y la inglesa– suelen cada tanto filtrarse entre los pentagramas de sus obras, como así también algunos recursos empleados por sus compositores referentes: Schumann, Brahms, Kodály, Bartók, Britten, Hindemith, Stravinski, Messiaen. Asume también que su paso por la carrera de Ingeniería Civil deja cada tanto alguna marca de tipo “modular” en alguna de sus composiciones… (“No en vano ingenieros civiles y compositores construimos-componemos “OBRAS”; ya lo demostró Xenakis.”)
También el mundo de la música popular y urbana forman parte de su imaginario: zambas, huellas y litoraleñas del folklore argentino, algunos géneros sud- y norteamericanos, el tango posterior a los años 1940 (Salgán, Troilo, Piazzolla, Rivero, Goyeneche, “inyectados” en sus oídos y corazón por su padre porteño, melómano y abogado), y la música vasca que recibió de su madre (que fue donostiarra, coreuta, pianista y profesora de inglés).