Vecinos de la zona de Azcuénaga y 9 de Julio, en Santo Tomé, reclaman una solución definitiva ante el avanzado deterioro de la calle. Según denunciaron, el mal estado de la calzada dificulta el tránsito, provoca accidentes y afecta tanto a quienes viven en el sector como a comerciantes y servicios de emergencia.
Sergio Acevedo, vecino de la zona, aseguró que la situación dejó de ser solamente una preocupación y se convirtió en un problema cotidiano. “No únicamente que no se puede transitar, la gente se lastima, rompe sus vehículos”, señaló. Según relató, varios chicos que concurren a la Escuela N.º 340 sufrieron caídas al transitar por el sector. También mencionó accidentes protagonizados por motociclistas y recordó que en distintas oportunidades tuvieron que ayudar a personas que terminaron dentro de las zanjas ubicadas a los costados de la calle.
Acevedo explicó que los vecinos realizaron numerosos reclamos y que los trabajadores municipales que concurren con camiones para arrojar piedras “hacen lo que pueden” con los recursos disponibles. Sin embargo, cuestionó que las tareas realizadas hasta el momento no representen una solución permanente. “Si no se les da los recursos, el trabajo dura muy poco”, sostuvo. En ese sentido, explicó que después de cada lluvia el material colocado desaparece y el deterioro vuelve a hacerse evidente.
El vecino también advirtió que el problema se agravó con el paso del tiempo y que, cuando llueve, el sector llega a convertirse en una verdadera laguna. Para advertir a los conductores sobre el peligro, en varias oportunidades colocaron conos de gran tamaño, aunque aseguró que no siempre son visibles y que igualmente se producen accidentes.
El problema también afecta a las emergencias y comercios
Además del riesgo para quienes circulan a diario, los vecinos remarcaron que el estado de la calle representa una dificultad para los servicios de emergencia. Por ese corredor circulan ambulancias y patrulleros que, en algunas ocasiones, deben reducir considerablemente la velocidad para atravesar los sectores más deteriorados.
“El agravante es que por este corredor pasa todo el mundo. La ambulancia por ahí viene rápido y tiene que frenarse”, explicó Acevedo. La situación también tiene consecuencias económicas para los comerciantes de la zona. Según el vecino, algunos clientes dejaron de concurrir a los negocios porque prefieren evitar el sector debido a las dificultades para transitar.
Los vecinos sostienen que los trabajos realizados hasta ahora no alcanzan y reclaman una intervención definitiva que permita recuperar la calle y garantizar una circulación segura. “Hay que brindar una solución definitiva a esto, que perdure. Un trabajo que lo hagan hoy y mañana ya se empieza a salir toda la piedra no sirve”, concluyó Acevedo
Fuente: VEO Noticias