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“Los asesinos están libres y burlándose”: el reclamo de los abuelos de Jeremías Monzón

A casi tres meses del brutal asesinato de Jeremías Monzón, el adolescente de Santo Tomé hallado sin vida en un galpón abandonado del barrio Chalet, el dolor de su familia sigue intacto. Mientras la Justicia se prepara para revisar la prisión preventiva de Nadia Ivón Juárez —la única adulta imputada como partícipe secundaria del crimen—, los abuelos del joven aseguran que aún esperan respuestas.

Mirian y Aldo Monzón no sólo reclaman justicia por su nieto, sino que también cuestionan la situación de los menores involucrados en el caso. “Tenemos dos pibes que están libres, burlándose”, afirmó Mirian con indignación.

Según relató, uno de los adolescentes estaría en un supuesto centro de rehabilitación en Calamuchita, Córdoba, mientras que el otro permanece en la zona de San José del Rincón. Sin embargo, la mujer desconfía de esa versión. “Los pibes no están detenidos, no están en un centro de rehabilitación, están de vacaciones”, aseguró.

En ese sentido, sostuvo que recibió comentarios sobre las condiciones en las que se encontrarían los jóvenes. “Me dijeron que están en una casa cómoda, con pileta, comiendo tranquilo, haciendo lo que quieran”, señaló.

La familia también denuncia que los adolescentes estarían detrás de cuentas falsas en redes sociales creadas con el nombre del propio Jeremías. “Mucha gente nos estaba avisando que los pibes arman Facebook truchos a nombre de Jeremías Monzón”, contó Mirian. Según explicó, ambos jóvenes “se pasan fotos” entre ellos a pesar de que, de acuerdo con lo que les habría informado la Secretaría de Niñez, no deberían tener acceso a teléfonos celulares.

Por su parte, la tercera implicada en el caso, se encuentra detenida como presunta coautora material del crimen. Fue trasladada a un instituto de menores en Rosario. Se le acusa de haber dado la orden de matar a Jeremías.

La última vez que lo vieron

Mirian también recordó cómo fue el último día que vio a su nieto con vida. Contó que Jeremías había salido de su casa con permiso para andar en bicicleta. El adolescente dijo que iba a encontrarse con un amigo, pero con el paso de las horas comenzó la preocupación. “A las siete de la tarde nos dimos cuenta de que Jere no había llegado y empezamos a llamarlo, pero ya no contestaba el teléfono”, recordó.

La familia inició entonces una búsqueda desesperada. Primero fueron a la casa del amigo, quien les dio distintas versiones sobre el paradero del joven. En un primer momento dijo que se había ido hacia la costanera; luego aseguró que Jeremías iba a encontrarse con una chica en la zona del parque Juan de Garay.

La madre del adolescente logró contactar a esa joven, quien inicialmente afirmó que Jeremías estaba con ella, pero más tarde la versión cambió: “La volvimos a llamar y dijo que Jeremías había estado hasta las cuatro de la tarde y que ella lo había acompañado hasta frente a la cancha de Colón, y que después él siguió en bicicleta hacia el Parque del Sur para encontrarse con unos amigos”, relató.

Esa noche familiares, amigos y vecinos salieron a buscarlo por distintos puntos de Santo Tomé y Santa Fe. “Todos los papás de los compañeros salieron con autos a buscarlo por toda la ciudad”, contó la abuela.

Cuatro días después, el cuerpo de Jeremías fue hallado con 23 puñaladas en un galpón abandonado frente al estadio de Colón.

Reclamos a la Justicia

Aldo Monzón, abuelo del joven, también expresó cuestionamientos hacia el proceso judicial. Recordó que en la primera audiencia aparecieron abogados que dijeron representar a parte de la familia.

“Se presentaron unos abogados que se ofrecieron como querellantes por la parte de la mamá”, explicó. Sin embargo, él dejó en claro su postura: “Yo les dije que a mí no me representan”.

Para el hombre, detrás de algunas decisiones judiciales habría acuerdos entre las defensas y el juzgado. “Tal es la jugada que esos mismos abogados se encargaron de que uno sea trasladado a Córdoba y el otro a Rincón”, sostuvo.

El proyecto de la “Ley Jeremías”

Sin quedarse con los brazos cruzados, la familia decidió impulsar cambios legislativos. Aldo explicó que comenzaron a juntar firmas para promover un proyecto que denominaron “Ley Jeremías”.

La iniciativa incluye la discusión sobre la edad de imputabilidad, pero también propone medidas más amplias. “Desarrollamos otra idea: que se trabaje sobre la niñez y que haya institutos de rehabilitación donde esos chicos queden resguardados”, explicó.

Según planteó, esos lugares deberían ofrecer atención integral. “Que tengan salud, educación, comida y un oficio. A ver si se los puede recuperar”, afirmó. También propone incorporar el concepto de responsabilidad parental. “Que los padres también se hagan cargo por el daño que hacen sus hijos”, agregó.

Aldo contó que incluso dialogó con el gobernador de Santa Fe para plantearle el proyecto. “Le dije que vamos a elaborarlo y que lo consulte con sus legisladores, que nos ayuden a corregirlo o modificarlo si hace falta”, relató.

Mientras tanto, la causa judicial sigue su curso. Este miércoles la Cámara de Apelaciones revisará la prisión preventiva de Nadia Ivón Juárez, la mujer de 41 años acusada de haber colaborado con los tres adolescentes que participaron del crimen.

Fuente: Sin Mordaza

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