Asimismo, ratificó que con la adhesión al DNU del presidente Alberto Feández la provincia está “contribuyendo a disminuir la circulación de la población porque está en juego la vida, la posibilidad de que nuestros chicos, nuestros maestros se enfermen”, y enfatizó: “Es una contribución más del sistema educativo a la salud de la población en la pandemia”.
La decisión de suspender las clases virtuales tanto en las escuelas públicas como privadas causó la indignación y se organisó un cacerolazo para manifestar el enojo. “¿El virus se transmite por internet?”, preguntaron algunos padres y ortros aputaron: “Suspender las clases virtuales lamentablemente no cambia la situación epidemiológica”.
Amsafé Rosario, el gremio que nuclea a los docentes públicos rosarinos, rechazó la suspensión de las clases que dispuso el gobierno de la provincia de Santa Fe para el miércoles, jueves y viernes de la semana próxima, tanto para la modalidad presencial como virtual. Nunca pedimos que se pierda el contacto virtual, nos tomó por sorpresa y no tenemos muchas precisiones”, aclaró el sindicato.
Cantero le salió al cruce a las críticas por la suspensión de las clases virtuales. “Con respecto a la actividad escolar y al enojo de los padres, quiero decir que muchas veces hay enojos de otro estilo y se procesan en la escuela, porque la escuela sigue siendo el único lugar público que todavía articula la vida de muchas personas”, señaló la funcionaria provincial.
“Hay que despejar y preguntarse realmente qué enojo puedo tener con la escuela y qué otros enojos pueden tener que ver con otras cosas y no se los puedo cobrar a la escuela”, señaló la titular de la cartera educativa a Radio 2, y, a los padres que piden su renuncia, les dijo: “Para el cambio de las autoridades está el voto en un sistema democrático que tenemos que aprender a fortalecer”.
Fuente: La Capital