El escenario del dengue vuelve a ocupar un lugar central en la agenda sanitaria de Santa Fe frente al fenómeno de El Niño. Ante la posibilidad de que la circulación del virus se adelante esta temporada, el Ministerio de Salud provincial analiza distintos escenarios epidemiológicos y refuerza las medidas de prevención. Analía Chumpitaz, directora de Promoción y Prevención del Ministerio de Salud de Santa Fe, explicó durante el programa Ahora Vengo que la provincia viene trabajando en el marco del programa Objetivo Dengue.
La estrategia contempla no solo al dengue, sino también a otras enfermedades transmitidas por el mismo vector, como el chikungunya. El objetivo es contar con capacidad de respuesta ante distintos niveles de circulación del virus. “Estamos mucho más preparados que en años anteriores”, aseguró Chumpitaz, quien destacó que las 365 localidades de la provincia cuentan actualmente con insumos y herramientas para afrontar un eventual brote.
La provincia trabaja sobre tres escenarios posibles para la próxima temporada. El primero es el de no registrar casos autóctonos, como ocurrió el año pasado, aunque sí pueden aparecer casos importados. Se trata de personas que adquieren la infección durante un viaje a lugares donde el dengue circula de manera endémica y luego ingresan a la provincia. En este escenario, el bloqueo adecuado de los casos permite reducir las posibilidades de que el virus comience a transmitirse localmente.
El segundo escenario contempla una situación similar a la de la temporada anterior a la última, cuando Santa Fe registró alrededor de 10.000 casos de dengue. El tercero es el más complejo: un brote de características críticas como el registrado durante la temporada 2023-2024, cuando la provincia llegó a alrededor de 60.000 casos y se registró una alta letalidad.
“Estamos evaluando obviamente los tres escenarios. El escenario de no tener casos como ocurrió el año pasado autóctonos, pero sí casos importados; el otro escenario es que tengamos casos como tuvimos el año pasado, que tuvimos 10.000 casos en la temporada anterior, y el peor escenario es obviamente el escenario de un brote de características muy críticas como el del año 2023-2024, en el cual tuvimos 60.000 casos”, detalló la funcionaria.
El dengue y el impacto de los viajeros
Uno de los puntos centrales de la estrategia preventiva está puesto en las personas que viajan a zonas donde el dengue circula de manera endémica. Chumpitaz remarcó la importancia de utilizar repelente durante los viajes, especialmente cuando el destino presenta circulación del virus. El objetivo es evitar que una persona se infecte y luego ingrese a Santa Fe con el virus. “Por eso es tan importante la utilización de repelente, aquellos que viajan, que van a lugares en donde sí hay endémicamente dengue”, señaló.
La funcionaria explicó que Brasil, Paraguay y Bolivia son algunos de los países que las autoridades sanitarias están observando especialmente. Brasil y Paraguay tienen circulación endémica, mientras que Bolivia registra dengue durante todo el año y circulación de los cuatro serotipos. La provincia también analiza lo que ocurre en otras jurisdicciones argentinas y en los países de la región para anticiparse a posibles cambios en el escenario epidemiológico.
Frente a los distintos escenarios posibles, la provincia trabaja en la descentralización de los recursos necesarios para responder ante la aparición de casos. Según explicó Chumpitaz, las 365 localidades de Santa Fe cuentan con repelentes, maquinaria y suficiente cantidad de DEET, utilizado para las intervenciones ante un brote. Los insumos fueron descentralizados para garantizar una mayor capacidad de respuesta local. “Todas las comunas, las 365 localidades de nuestra provincia, tienen repelentes, tienen maquinaria, tienen suficiente cantidad de DEET, que es el producto que se usa en el caso de tener un brote y todos los insumos se han descentralizado”, detalló.
Para la funcionaria, esta preparación permite afrontar un eventual aumento de casos con mejores condiciones de gestión que en años anteriores. “Eso garantiza, por supuesto, una situación mucho más tranquila en cuanto a la gestión o la posibilidad de gestión de un brote”, sostuvo.
Producción pública de repelentes
Otra de las líneas de trabajo está vinculada con la producción pública de repelentes. Chumpitaz adelantó que el Ministerio de Salud volverá a reunirse con el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) para definir cómo se desarrollará la producción durante esta temporada. “La semana que viene volvemos a tener una reunión con el LIF para ver cómo vamos a hacer producción este año”, explicó. En el período 2023-2024 se produjo el brote más importante mencionado por las autoridades, con alrededor de 60.000 casos en la provincia y una alta letalidad. En la temporada siguiente se registraron aproximadamente 10.000 casos, mientras que el año pasado no hubo casos autóctonos, aunque sí se presentaron casos importados.
Qué pasó con el dengue en Santa Fe en los últimos años
La situación epidemiológica del dengue en Santa Fe tuvo fuertes variaciones durante las últimas temporadas. En el período 2023-2024 se produjo el brote más importante mencionado por las autoridades, con alrededor de 60.000 casos en la provincia y una alta letalidad. En la temporada siguiente se registraron aproximadamente 10.000 casos, mientras que el año pasado no hubo casos autóctonos, aunque sí se presentaron casos importados.
Por eso, el trabajo preventivo no está concentrado exclusivamente en el dengue, sino en el conjunto de enfermedades que puede transmitir el mosquito. “Entonces, no es solamente la prevención con dengue, sino también con otros virus, con otras enfermedades que transmite el mismo vector”, explicó Chumpitaz. Con el fenómeno de El Niño como contexto, Salud mantiene abiertos los tres escenarios y refuerza la preparación para responder ante cualquiera de ellos.
Fuente: Aire de Santa Fe