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¿Conflicto en puerta? La dirigencia volvió a atrasarse en el plan de pagos de Casa Unión

La compra del complejo Casasol, uno de los movimientos patrimoniales más importantes de Unión en los últimos años, atraviesa ahora un momento de tensión El club rojiblanco mantiene actualmente un atraso de tres cuotas correspondientes a julio, agosto y septiembre, dentro del esquema acordado con la familia Malvicino por la adquisición del predio, hoy denominado Casa Unión, en 13 cuotas iguales y consecutivas. La situación adquiere especial relevancia porque, de acuerdo con la información surgida del entorno de la familia propietaria, el convenio contemplaría una cláusula vinculada a la acumulación de tres cuotas de atraso, que podría habilitar a la familia Malvicino a recuperar las tierras si esa situación no se regulariza.

No se trata solamente de una cuestión económica. El incumplimiento comenzó a generar también un conflicto dentro de la propia familia. Una de las hijas de Ángel Malvicin, quien tuvo un rol central en las negociaciones con Unión, estaría particularmente molesta por la situación. El retraso en los pagos provocó diferencias internas, quienes reclaman el cumplimiento de las cuotas acordadas y esperan percibir el dinero correspondiente a la operación.

La cuestión tiene además un componente simbólico que no es menor. Para la familia Malvicino, el predio tiene una relación directamente ligada a Don Ángel, histórico dirigente de Unión. Por eso, según pudo conocer este medio, algunos integrantes de la familia interpretan el incumplimiento de los pagos no solamente como un problema contractual, sino también como una actitud que consideran poco respetuosa hacia la memoria de quien fuera uno de los dirigentes más importantes de la historia del club.

La compra de Casasol se había presentado como una operación estratégica para Unión. Después de años de alquiler, el club consiguió finalmente avanzar en la adquisición del predio, donde funcionan espacios fundamentales para el fútbol profesional. En noviembre de 2025 se confirmó que el acuerdo contemplaba un esquema de pagos que se extendería hasta 2027. Tres cuotas vencidas colocan al club frente a una situación que, de no resolverse, podría tener consecuencias mucho más importantes que una simple demora en un pago. Y mientras Unión busca ordenar sus compromisos económicos, del otro lado de la mesa la familia Malvicino espera que se cumpla aquello que fue acordado. Casa Unión, que debía representar una reparación patrimonial y un vínculo renovado entre el club y la familia de Ángel Malvicino, vuelve a quedar en el centro de una discusión que nadie imaginaba cuando finalmente se concretó la compra.

Fuente: Soy Deportes

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