A más de tres meses del crimen de Jeremías Monzón, el abogado querellante Bruno Rugna brindó precisiones sobre el avance de la causa y la situación judicial de los involucrados, en un expediente que continúa generando conmoción en la ciudad de Santa Fe. El letrado, que representa a la madre del joven, confirmó que hay dos personas con prisión preventiva. Se trata de una adolescente señalada como autora material del homicidio y otra mujer, identificada como su madre, cuya participación —según la evidencia reunida hasta el momento— sería secundaria. En ese sentido, indicó que esta última “habría ofrecido ayuda posterior a la comisión del delito”.
Respecto de las posibles penas, el abogado precisó que la principal acusada enfrenta el máximo previsto para menores de edad, mientras que la otra imputada podría recibir una condena de entre 10 y 15 años si se comprueba su responsabilidad. En paralelo, Rugna se refirió a la situación de los menores no punibles que también estuvieron involucrados en el hecho. Explicó que, en el marco del Código Procesal Penal Juvenil, fueron sobreseídos y quedaron fuera de la órbita penal. “No se podía hacer más que esto, es lo máximo que prevé el ordenamiento vigente”, sostuvo.
No obstante, aclaró que estas personas no están desentendidas del proceso. Actualmente reciben seguimiento psicológico y psiquiátrico, permanecen bajo custodia y podrían ser citadas a declarar en cámara Gesell. Para la querella, su testimonio será determinante. “Son fundamentales para el juicio, porque ahí se va a establecer quién ideó el hecho”, explicó. Uno de los puntos que aún permanece sin esclarecer es el móvil del crimen. Rugna indicó que, si bien los agresores accedieron al celular de la víctima, no se encontró información relevante que permita reconstruir una motivación concreta. “El móvil realmente lo desconocemos”, admitió.
El abogado también cuestionó la difusión de material sensible en redes sociales. Señaló que existen más registros además del video que se viralizó, aunque no todos tienen el mismo nivel de gravedad, y llamó a una reflexión colectiva sobre el consumo de ese contenido. Rugna desmintió versiones que circularon en torno a supuestos pedidos de dinero vinculados al caso. Aseguró que “jamás se solicitó plata” y atribuyó la exposición mediática inicial al proceso de duelo de la familia.
Finalmente, el letrado puso el acento en el objetivo central de la querella: “Buscamos justicia, no venganza”. En ese sentido, destacó que la madre de Jeremías atraviesa el proceso con un único propósito: encontrar paz frente a un hecho que calificó como profundamente devastador.
El recuerdo del hallazgo del cuerpo sigue siendo uno de los aspectos más duros de la causa. Según relató Rugna, el estado en el que fue encontrado dificultó incluso su reconocimiento, lo que profundizó el impacto emocional en la familia. Mientras la investigación avanza, la causa continúa abierta y a la espera de nuevas definiciones judiciales que permitan reconstruir lo ocurrido y determinar las responsabilidades penales en uno de los crímenes más conmocionantes de los últimos tiempos en la región.
Fuente: Sin Mordaza