El proceso para que Aguas Santafesinas (ASSA) se haga cargo del servicio de agua y cloacas de Santo Tomé ya tiene un horizonte temporal. Si se cumplen los pasos administrativos previstos, la empresa aspira a firmar antes de fin de año el convenio entre Provincia, Municipio y ASSA, para iniciar luego una etapa de transición de seis meses y tomar efectivamente el servicio en junio.
Así lo explicó Darío Boscarol, director de Aguas Santafesinas, quien definió la incorporación de Santo Tomé como una “decisión histórica” para la empresa. La ciudad, con casi 90.000 habitantes, se convertiría en el decimosexto distrito atendido directamente por ASSA, que actualmente presta el servicio en 15 localidades y llega a más de 50 municipios y comunas de manera indirecta a través de la venta de agua en bloque.
El primer paso, según detalló Boscarol, debe darse en el Concejo Municipal de Santo Tomé. El intendente debe enviar el proyecto y la incorporación de la ciudad a ASSA requiere la aprobación de dos tercios de los concejales. Una vez cumplida esa instancia, deberán intervenir el Gobierno provincial, Aguas Santafesinas y el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress). “Todo esto de alguna manera está en línea, conversado como para que comencemos el proceso”, señaló el titular de ASSA, aunque aclaró que la aprobación de la ordenanza no implica que la empresa tome inmediatamente las riendas del servicio.
A partir de allí comenzará una primera etapa de relevamiento y ajustes técnicos y jurídicos, que tendrá como objetivo llegar a fin de año con las condiciones necesarias para firmar el convenio. En ese acuerdo deberán quedar establecidos aspectos vinculados con los bienes y el patrimonio, el traspaso del servicio y las responsabilidades que asumirán la Provincia, el Municipio y ASSA. “Acá hay cuestiones patrimoniales, hay bienes; hay un servicio que tiene que trasladarse, hay una deuda, hay un montón de cuestiones que tienen que acordarse en quién debe asumir cada una de las responsabilidades”, explicó Boscarol.
Si los plazos se cumplen, a fin de año comenzaría la transición, que se extendería durante seis meses. Durante ese período, ASSA trabajaría junto con la Municipalidad en el relevamiento del servicio y en cuestiones vinculadas con la parte comercial, como la facturación. El objetivo es que en junio la empresa pueda asumir plenamente la prestación. “Comenzar a estar instalado nosotros en Santo Tomé, tener nuestra oficina comercial, comenzar a facturar como ASSA y comenzar a brindar el servicio absolutamente desde ASSA”, resumió Boscarol en declaraciones al programa “Punto de equilibrio” que se emite por Telefé Santa Fe.
Una inversión de $6.000 millones
Uno de los principales argumentos planteados para el traspaso es la necesidad de ampliar la capacidad de inversión y operación del servicio frente al crecimiento que tuvo Santo Tomé. Boscarol sostuvo que ASSA cuenta con una estructura que permitiría afrontar esa demanda y marcó una diferencia con el esquema actual: “ASSA administra 2 millones de habitantes y tiene una economía de escala como para hacer inversiones y atender situaciones coyunturales”.
En ese sentido, anticipó que el traspaso estará acompañado por una inversión de $6.000 millones del Gobierno provincial durante tres años, destinada a obras en Santo Tomé. Para el director de ASSA, se trata de un nivel de inversión que el municipio no podría afrontar por sus propios medios. “Esto va a ser que inversiones de tal magnitud que son imposibles por parte de la municipalidad los puede hacer ASSA a través del gobierno provincial”, sostuvo.
Boscarol también fue categórico al referirse al reclamo de los vecinos por la prestación y aseguró que el servicio va a mejorar a partir del cambio de esquema. Lo vinculó con el crecimiento demográfico de la ciudad y con una estructura que, según explicó, fue diseñada cuando Santo Tomé tenía alrededor de 20.000 habitantes y hoy se acerca a los 90.000.
Qué pasará con la deuda
La deuda que Santo Tomé mantiene con ASSA también deberá resolverse dentro del convenio que se negocie entre las partes. Boscarol señaló que el mecanismo definitivo todavía no está cerrado, aunque afirmó que existen acuerdos generales sobre cómo abordar la situación. Uno de los puntos planteados es la transferencia a ASSA de la deuda que los usuarios mantienen con el municipio, de manera que la empresa pueda asumir la potestad de cobrar ese stock de deuda. Según explicó el funcionario, ese mecanismo permitiría compensar parte de las obligaciones existentes entre el municipio y Aguas Santafesinas.
“Luego, obviamente, tiene que haber un compromiso de la municipalidad de pagar su cuota aparte de acá a junio con respecto a la deuda que tiene con ASSA”, agregó. La intención, planteó Boscarol, es que durante los meses que restan hasta la toma efectiva del servicio la deuda municipal con ASSA no siga creciendo y que se realicen los desembolsos necesarios para llegar a junio “en una mejor situación, un estado más estable” que el actual.
De esta manera, el traspaso de Santo Tomé a ASSA queda atado a un cronograma de varios pasos: aprobación del Concejo, intervención de Provincia, ASSA y Enress, relevamiento y definición de las condiciones patrimoniales y financieras, firma del convenio a fin de año y, después, seis meses de transición hasta la toma efectiva del servicio en junio.
Fuente: UNO Santa Fe