El conductor de 19 años, identificado como V. G., imputado por el delito de doble homicidio simple tras atropellar y causar la muerte de Marcos Oscar Arias, de 50 años, y Norma Beatriz López, de 45, en la Costanera santafesina fue puesto en libertad este jueves por la mañana. El joven santafesino fue liberado tras la audiencia de medidas cautelares que se realizó este jueves en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.
Quien resolvió la medida fue la jueza Cecilia Labanca, tras determinar que las medidas presentadas por la defensa podían ser aplicadas de forma inmediata. V. G. seguirá en libertad mientras transcurra la causa. Por otra parte, se definió el joven deberá presentarse cada semana en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y no puede salir del país mientras dure el proceso judicial. Además, deberá entregar su carnet de conducir.
Investigación
El siniestro ocurrió minutos después de las 23 del domingo 24 de noviembre. Según explicó la fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Rosana Marcolín, el joven conducía un Volkswagen Bora de sur a norte por la avenida Almirante Brown. La fiscal detalló que el vehículo había sido modificado para aumentar su potencia.
Marcolín expuso que, en inmediaciones de Almirante Brown y Boulevard Muttis, Giordano incrementó la velocidad y cruzó la esquina de Almirante Brown y Salvador de Carril a 105 km/h. “Una vez que superó esa esquina, aceleró aún más”, aseguró la fiscal, quien también indicó que el imputado sobrepasó a un remís por la derecha.
En la intersección de Almirante Brown y Ruperto Godoy, Giordano embistió a las víctimas, que cruzaban por la senda peatonal de este a oeste junto con su hijo adolescente, quien logró salir ileso. “El imputado iba a tal velocidad que ni siquiera accionó los frenos, embistiendo directamente a las dos víctimas”, destacó Marcolín.
Una conducta temeraria
La fiscal subrayó que, tras el impacto, Giordano continuó su marcha sin detenerse. El vehículo sólo se detuvo a 143,60 metros del lugar del accidente debido a que el motor dejó de funcionar como consecuencia de los daños sufridos. Marcolín argumentó que “el imputado circuló a una velocidad desmesurada, de manera temeraria e imprudente, siendo consciente de que la margen este de la avenida Almirante Brown es un paseo muy concurrido por los santafesinos”. “Condujo su vehículo sabiendo que existía una altísima probabilidad de que ocurriera un resultado fatal, que finalmente sucedió”, concluyó.