Sin embargo, para Daniela Qüesta, intendenta de Santo Tomé, esta medida impactará de forma muy distinta en la vecina ciudad ya que, según indicó en diálogo con Aire de Santa Fe, “el 90% de los negocios van a estar abiertos porque la mayoría son pequeños comercios, la mayoría no tiene 100m2 de superficie”. Pese a esto, la mandataria santotomesina indicó que si las restricciones aplicadas no se acompañan con la suspensión de las reuniones familiares, “posiblemente no logremos el efecto que necesitamos”.
“La comunicación cotidiana entre Santo Tomé y Santa Fe es innegable, entonces sabíamos que el día que se tomara una decisión sobre Santa Fe, nosotros íbamos a ser parte”, dijo Qüesta sobre los anuncios del viernes y señaló que en los próximos días habrá mayores precisiones sobre la implementación de las restricciones en esa ciudad. “Estamos repasando cada una de las actividades y cuál es la connotación que tienen en nuestra realidad tratando de tomar medidas solamente en casos de extrema necesidad. La idea es no avanzar en mayores restricciones que las que están dispuestas y avanzar en mecanismos reglamentarios”.
Por otra parte, reclamó que la Provincia le permita a los municipios “participar más activamente en la gestión de ayuda económica para los que tienen que cerrar”, y nombró el caso de gimnasios y bares, pero también jardines maternales, peloteros, canchas de fútbol 5, que son los que hasta el momento no pudieron abrir desde el inicio de la pandemia. Por último, Qüesta explicó que en Santo Tomé el mayor desafío pasará por evitar la concurrencia masiva de gente a la costanera y las plazas, e informó que el cementerio seguirá funcionando y está garantizado el servicio de sepelio, aunque se analiza la posibilidad de suspender las visitas por los próximos 14 días.