Unión se vuelve de Córdoba con las manos vacías y Leonardo Madelón no buscó demasiadas excusas después del 2-1 ante Talleres. En conferencia de prensa, el entrenador hizo una fuerte autocrítica sobre el rendimiento de su equipo, principalmente por lo ocurrido durante el primer tiempo.
“Nosotros no hicimos bien las cosas desde la tenencia de la pelota. Estuvimos flojos con los controles, tuvimos muchos errores y muchos desacoples que no habíamos entrenado bien. Yo me tengo que hacer cargo”, reconoció el DT.
Madelón explicó que la idea inicial era recuperar en la mitad de la cancha y aprovechar rápidamente los espacios por los costados. Sin embargo, Unión no consiguió ejecutar ese plan. “Habíamos hecho una estrategia para un equipo que no venía bien, sacando la pelota en el medio y explotando rápido por los costados. Resulta que quitamos, pero estuvimos imprecisos. Cada pelota que agarrábamos, la agarrábamos mal y se la devolvíamos enseguida a Talleres. Es difícil sostener un partido así”, analizó.
El técnico también coincidió con la mirada de quienes vieron a un Unión demasiado pasivo en el primer tramo del encuentro. Incluso reconoció que el equipo solamente logró sostener su buen comienzo durante unos pocos minutos. “Arrancamos bien cinco o siete minutos, no más. Después empezamos con las imprecisiones. Yo veía que al principio estábamos bien, que lo íbamos a agarrar de contrapié, pero no lo hicimos”, admitió.
Para Madelón, más allá de los méritos de Talleres, Unión terminó pagando muy caro sus propios desaciertos. “Creo que tuvimos muchos defectos nuestros, más que virtudes del rival”, sostuvo.
El entrenador también destacó que el equipo había logrado reaccionar en el comienzo del segundo tiempo y que imaginaba la posibilidad de llegar al empate, pero nuevamente aparecieron los errores. “Pensé que íbamos a estar bien y que íbamos a empatarlo. Estábamos pisando bien en el segundo tiempo, pero después tuvimos dos errores y Talleres resucitó otra vez”, explicó.
En ese sentido, remarcó especialmente la jerarquía del conjunto cordobés: “Tiene jugadores muy buenos. Vos lo dejás y de mitad de cancha hacia adelante es sombrío. Lo controlamos hasta donde pudimos”.
Otro de los puntos que abordó Madelón fue el funcionamiento de una defensa que viene teniendo que afrontar cambios y que cuenta con varios jugadores jóvenes. El técnico utilizó una particular comparación para explicar cómo las modificaciones pueden afectar el funcionamiento colectivo: “El equipo siente la vida de los jugadores. Es como una pirámide de granos: sacás uno, sacás otro, hasta que sacás uno y se te complica”. Y agregó: “Somos un equipo muy joven y ahí está el problema. Ahora tengo que resolver rápido, hacer un equipo duro”.
De todos modos, dejó en claro que no dudará en modificar nombres si entiende que es necesario. “No pasa por los nombres. Si tenemos que sacar a alguien, sale y no hay ningún problema”, afirmó.
Dentro de una noche negativa, Madelón encontró un aspecto positivo en el ingreso de Eric Ramírez, quien volvió a convertir y marcó el descuento que le puso suspenso al cierre. “A mí me alegra que haya hecho gol otra vez. Venía de mucho tiempo en el que le costaba jugar. Es un elemento bueno y va a agarrar confianza”, señaló.
También confirmó que analiza variantes ofensivas y que el regreso de Cristian Tarragona puede darle otra alternativa. “Tarragona para nosotros es importante, obviamente el equipo acusó el golpe de su ausencia. Pero nadie es irreemplazable y hay que jugar”, manifestó.
Sobre la posibilidad de modificar el esquema o utilizar otro tipo de delantero, explicó que es una alternativa que ya tiene en mente: “Lo pensé. Hoy no lo hice porque queríamos tratar de sacarle las segundas jugadas a Talleres. La planificación era ganarlas y, de ahí, explotar rápido los espacios. No lo pudimos hacer”.
Madelón sabe que Unión no tiene demasiado tiempo para lamentarse. El calendario le ofrecerá rápidamente una nueva oportunidad para recuperarse y el entrenador ya piensa en ese partido. “Ahora viene otra finalaza y hay que saber jugarla. Tengo que cambiar y no tengo ningún problema”, afirmó. Y cerró con una frase que resume el momento del Tate: “Tengo con qué y eso me tranquiliza. Fue una manchita y esperemos que sea una manchita en el camino nada más”.
Fuente: LT10