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Vacunación en Santa Fe: los menores de un año superaron el 90% durante 2025

Después de años en los que las coberturas de vacunación habían quedado por debajo de los niveles esperados, Santa Fe decidió cambiar el enfoque: en lugar de limitarse a señalar que había menos personas vacunadas, puso en marcha una estrategia para encontrar dónde estaba el problema y acercar las vacunas a quienes no estaban accediendo. La estrategia de vacunación buscó multiplicar los puntos de contacto: escuelas, dispositivos itinerantes, equipos territoriales y acciones coordinadas con otras áreas del Estado.

El resultado de ese trabajo se reflejó en 2025, con coberturas que superaron el 90% entre los menores de un año y se ubicaron por encima del 80% en los grupos de ingreso escolar y de 11 años. “Lo que nosotros podemos comentar es que hubo una decisión política de nuestra ministra Silvia Ciancio y en este sentido también nuestro gobernador que nos apoyó, Maximiliano Pullaro, en plantear: no se trata de repetir ‘tenemos bajas coberturas’, sino de pasar a la acción”, explicó en diálogo con AIRE la secretaria de Salud de Santa Fe, Andrea Uboldi.

El punto de partida de la estrategia del Ministerio de Salud fue revisar qué estaba ocurriendo. Santa Fe cuenta con un sistema nominalizado de registro de vacunación desde 2011, el SICARP, que interactúa con Nación. Los equipos analizaron la interoperabilidad, las diferencias entre registros y la calidad de los datos. A eso se sumaron capacitaciones y un seguimiento más preciso de las personas que debían completar sus esquemas. Pero el diagnóstico más importante apareció al analizar por qué muchas personas no estaban vacunadas.

“No nos encontramos con que la población no se quiere vacunar, sino que lo que nos encontramos es que la población no se encuentra con la vacuna por distintos motivos en una sociedad que tiene un montón de dificultades”, señaló Uboldi. Ese cambio de mirada fue determinante para diseñar la estrategia: si el problema era el acceso, había que buscar a la población allí donde se encontraba.

Más del 90% entre los menores de un año

El grupo de los menores de un año cerró 2025 con una cobertura del 90%, un valor que todavía se encuentra por debajo del 95% considerado como objetivo, pero que representa una mejora significativa respecto de los niveles anteriores. Para Uboldi, el dato más relevante no está solamente en la primera dosis. “Lo más interesante del menor de un año es que no solo tenemos la primera dosis con buena cobertura, sino que esto implica acceso, significa que la gente tiene confianza con el sistema de salud porque lleva su niño o niña a vacunar a los dos meses”, explicó.

El seguimiento nominalizado permitió además observar qué ocurrió después. Uno de los problemas que la provincia había detectado era la falta de completitud de los esquemas. En 2025, en cambio, la tasa de deserción quedó por debajo del 5%, que es el nivel esperado. “No solo acceden a vacunarse, sino que los menores de un año completan su esquema de vacunación y eso desde el punto de vista de la protección es, la verdad, impresionante”, destacó la funcionaria. Es decir, la mejora no se explica solamente por conseguir que una familia lleve a su bebé a vacunarse una primera vez. También implica que regrese y complete las dosis necesarias.

El ingreso escolar pasó del 45% al 87,7%

Uno de los mayores desafíos estaba en los niños que debían recibir las vacunas correspondientes al ingreso escolar. En 2024, la cobertura inicial había sido de aproximadamente 45%. Sin embargo, el seguimiento de esos mismos niños a través del sistema nominalizado mostró que el año terminó con una cobertura del 85%. En 2025, el indicador volvió a mejorar: alcanzó el 87,7%.

La comparación requiere una aclaración porque durante este período también hubo un cambio en la forma de establecer la edad de vacunación: comenzó a trabajarse por corte. Esa modificación no fue comprendida inicialmente por todas las familias y generó dificultades para interpretar los primeros números.

“El 2024 estuvo atravesado con una cobertura casi de 45% para ingreso escolar. Ahora, cuando vos lo seguiste a lo largo del tiempo, como tenemos sistema nominalizado, nos encontramos que en el 2024 esos chicos que tenían al inicio cobertura del 45% llegaron a una cobertura del 85%”, explicó Uboldi. Y agregó: “Para los chicos que del 2025 completaron su esquema siguiéndolos por los datos nominalizados, tenemos una cobertura de ingreso escolar de 87,7%”. La recuperación de este grupo fue uno de los principales objetivos de la estrategia territorial.

A los 11 años, la cobertura contra el VPH llegó al 84% El otro grupo que concentraba preocupación era el de los 11 años, especialmente por la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH), una inmunización fundamental para prevenir posteriormente distintos tipos de cáncer asociados al virus, entre ellos el cáncer de cuello uterino. En 2024, la cobertura inicial era del 53%. El seguimiento de esos chicos mostró que finalmente se alcanzó el 83%. En 2025, la cobertura fue del 84%.

“Nosotros teníamos coberturas muy bajas”, recordó Uboldi al referirse a la vacuna contra el VPH. “Tenemos un diferencial en el 2025 de 84% de cobertura para BPH, con lo cual la verdad que es un dato muy importante”. La propia secretaria remarcó que tanto el ingreso escolar como la vacunación contra el VPH fueron los dos grupos en los que se concentró especialmente la estrategia de VaxTeam. Y los primeros datos de 2026 muestran que la tendencia continuó: para el mismo período del año, las coberturas de esos grupos estaban entre cinco y siete puntos porcentuales por encima de las registradas durante el mismo momento de 2025.

VaxTeam: llevar la vacuna a la escuela

La recuperación de las coberturas no se apoyó únicamente en los vacunatorios. Una de las estrategias centrales fue VaxTeam, que comenzó a desplegarse en marzo y tuvo a las escuelas como uno de sus principales escenarios. La propuesta combinó control de carnets, vacunación, actividades culturales, una obra de teatro y un álbum de figuritas. El objetivo fue modificar también la forma en que los niños perciben la vacunación. “Cambiar el mensaje de punitorio, de que te pincho, de que te portas mal y te pincho, por ‘te damos superpoderes, una burbuja protectora, lo solidario de la vacunación’”, explicó Uboldi.

La estrategia buscó que la vacuna dejara de aparecer como una experiencia asociada exclusivamente al miedo al pinchazo y pasara a vincularse con la protección individual y colectiva. El álbum de figuritas ayudó a generar interés. También hubo una obra de teatro que recorrió las escuelas. “Algunos niños nos repitieron: ‘es la primera vez que tengo un álbum’”, contó Uboldi, quien destacó además que el contexto del Mundial ayudó a que el formato de álbum y figuritas resultara especialmente atractivo.

Pero detrás de la propuesta lúdica hubo una estrategia sanitaria concreta: aprovechar la escuela para detectar esquemas incompletos y facilitar el acceso a las dosis pendientes. La experiencia, según la secretaria, tuvo una respuesta que superó las expectativas. La articulación con Educación fue, en este punto, central. Las escuelas volvieron a abrir sus puertas para que los equipos de salud pudieran trabajar con las comunidades educativa y recuperar coberturas.

La experiencia de 2025 también dejó una definición sobre el modo de pensar las campañas de vacunación. “Se sigue repitiendo que las coberturas son bajas, pero realmente la provincia de Santa Fe invirtió en una estrategia real, con todos los equipos motivados”, sostuvo Uboldi. La funcionaria insistió en que no se puede explicar la caída de las coberturas solamente por una supuesta resistencia de las familias. “No hay una negativa de la gente a vacunarse”, afirmó. “Lo que nosotros nos encontramos es que la gente no se encuentra con la vacuna, tiene problemas para llegar a vacunarse”.

Por eso, la estrategia buscó multiplicar los puntos de contacto: escuelas, dispositivos itinerantes, equipos territoriales y acciones coordinadas con otras áreas del Estado. La lógica también se extendió a otros grupos. La provincia comenzó a trabajar con municipios, comunas y personal que podría participar en operativos ante eventos climáticos, con el objetivo de que esos trabajadores tengan sus esquemas actualizados. En ese caso, el foco está puesto especialmente en vacunas como la antitetánica, hepatitis B y dengue, ante la posibilidad de escenarios epidemiológicos durante los meses de mayor circulación. “Estamos trabajando con listados, estamos trabajando con capacitaciones como para poder insistir en lograr este objetivo”, explicó Uboldi.

Santa Fe cerró 2025 con una mejora que la Secretaría de Salud considera significativa, aunque se evita reducirla a un único porcentaje de crecimiento. Los números permiten, de todos modos, dimensionar el resultado: 90% de cobertura en menores de un año, 80% o más en las vacunas del primer año de vida y más del 80% en los grupos de ingreso escolar y 11 años. “Las coberturas de menores de un año están arriba del 90%. Las del año están en 80% y, fíjate que las coberturas de ingreso escolar, ya sea para 5 años y 11 años, están por arriba del 80% también”, resumió.

Para la funcionaria, el dato más importante es que la mejora llegó después de una intervención concreta sobre el problema. “Se trata de cómo recrear la práctica de inmunización para que la población se encuentre con las vacunas y para que nosotros hagamos amigable, con un cuento, explicándole a los niños y niñas que las vacunas te dan superpoderes, no solo para vos, sino que también para cuidar a tus amigos”, concluyó Uboldi. La apuesta ahora es sostener ese camino. Porque detrás de cada porcentaje hay una decisión que atraviesa toda la estrategia: no esperar solamente que las familias lleguen al sistema de salud, sino hacer que el sistema salga a buscarlas.

Fuente: Aire de Santa Fe

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